De los libros al Congreso

sábado, 7 de agosto de 2010 |

EN PLURAL
De los libros al Congreso
Yvelisse Prats-Ramírez de Pérez
yvepra@hotmail.com sábado, 7 de agosto 2010
"La gente que se cultiva y lee libros en el PRD merece una oportunidad de dirigir e infl uir"… "De ahí que propusieron un Congreso…".
Cito frases de un comentario aparecido la semana pasada en un matutino que no es el Listín. Mi reacción inmediata al leerlo fue exclamar rotundamente: soy de las que leo. Los libros no muerden. Procuré el Congreso.
¿Por qué no? En los antecedentes históricos del PRD abundan los fundadores que leían hasta dolerles los ojos. Cultivaban su inteligencia y su acervo cultural a través de la comunicación epistolar y personal con grandes intelectuales de la época, y, lo más importante, escribían lúcida y fl uidamente análisis y propuestas, rumiando sabiamente lo leído hasta transformarlo en un producto intelectual original.
Ejemplarizo con solo dos nombres rutilantes esa casta estupenda del exilio perredeísta: Juan Bosch, y Juan Isidro Jiménez Grullón.
A lo largo de su andadura como organización política, en el PRD ha "dirigido e infl uido" "gente que lee, gente que se cultiva". Nadie pone en duda que el Dr. Peña Gómez fue parte señera de esa gente. Las incontables páginas que volteó a la izquierda, en varios idiomas por cierto, son de las causas efi cientes, junto a su voluntad empeñosa en "cultivarse" por encima de las circunstancias adversas, lo que elevó su liderazgo en nuestro país y a nivel internacional.
Muchos libros leyeron Salvador Jorge Blanco y Jacobo Majluta, presidentes del Partido y de la República.
Hatuey de Camps fue presidente del partido teniendo una estupenda biblioteca, y con un postgrado en Europa; Yo misma, que leo desde niña como loca, fui presidenta del PRD y ministra en un gobierno perredeísta.
Tirso Mejía Ricart, Hugo Tolentino, Tony Raful, Ramón Alburqurque, Milton Ray Guevara, Enmanuel Esquea, Rafael Abinader, Amaury Justo Duarte, Milagros Ortiz Bosch, Fulgencio Espinal y el más joven Guido Gómez Mazara, entre otros/as, han compatibilizado "lecturas y cultivos" con altos cargos en el Estado y en la dirección partidaria. Los "teóricos" sí aterrizan para gestionar la realidad, aun cuando no siempre hacen cuanto quieren y debieran, porque tropiezan con las contracorrientes de los pragmatismos que imponen límites implacables.
No es casualidad que la mayoría de los nombres que menciono, botones de muestra del universo lector perredeísta, coincidamos no sólo en "leer libros"; creemos en la existencia, la vigencia y la pertinencia de las ideologías y apostamos por el Socialismo Democrático, ese que nos llegó con Peña Gómez junto a su iniciativa de adscribir el PRD a la Internacional Socialista.
Y eso implica un compromiso de izquierda, que nosotros, "los que leemos", confi rmamos cada día, sobre todo ante el fracaso del comunismo y del neoliberalismo, buscando y encontrando en la democracia participativa tridimensional como la llama Borja, una alternativa que Peña Gómez en su tesis del gobierno compartido demuestra como viable.
Porque pudimos y podemos, los que "leemos libros" reivindicamos nuestro derecho que es también nuestro deber a seguir estudiando, y a la vez reclamamos que ese privilegio maravilloso se haga equidad compartida gracias a una enérgica acción estatal, en todos/as los/las ciudadanos/ as. Educarse, leer, cultivarse, pensar, razonar, son derechos humanos que deben trascender el enunciado constitucional, y pasar a ser un ejercicio universal efectivo. También la participación, elemento nodal de la democracia, debemos ejercerla con libertad todos/as.
Eso estamos haciendo "los que leemos" en el PRD. Participamos activamente en la construcción, o reconstrucción del marco ideológico, de los principios programáticos del partido, que sirvan como referentes para ordenar la nación, sobre todo, en medio de la confusión globalizadora.
Esas refl exiones y decisiones no son divertimentos de intelectuales no orgánicos, devienen en premisas indispensables porque la democracia requiere hoy como nunca antes que no se desdibujen las utopías que cristalizan el sentido de lo democrático.
Los "teóricos" del PRD entendemos la política como la defi ne el chileno Norbert Lechner; "Construcción deliberada del orden social". Por eso, impulsamos el Congreso, para retomar la ilusión de que deliberadamente se puede construir a través de la política el futuro de la humanidad, negando así la auto regulación mercantil de Friedich Hayek.
Compartir esa ilusión, y aterrizarla en políticas concretas para la República Dominicana, permitiría que los perredeístas nos compactáramos en el Congreso en torno a una auténtica unidad. Si así sucede, ¡qué bueno es haber leído, seguir leyendo, con este resultado! http://www.listindiario.com/puntos-de-vista/2010/8/6/153768/De-los-libros-al-Congreso

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